lunes, 20 de junio de 2011

Tibieza


Carecía de atractivo cuando el viento la arrojó a mis pies esa fría mañana.
Tan simple..., solo cinco pétalos color naranja.
La apoyé en algún lado y la miré con pena... no tenía posibilidades.
Pero me equivoqué, cuando pasaron las horas y el sol de la tarde acaparó cada partícula de polvo que navegaba en el aire, la magia se hizo...

2 comentarios:

  1. Pásate, si aún me recuerdas.
    Y si no me conoces, puedes leer o comentar. U olvidar lo que acabo de escribir.

    http://violetcarsons.blogspot.com/

    "—No sé qué me ha pasado. No te ofendas, pero a veces una se siente más libre de hablarle a un extraño que a la gente que conoce. ¿Por qué será?
    Me encogí de hombros. —Probablemente porque un extraño nos ve como somos, no como quiere creer que somos.
    —¿Es eso también de tu amigo Carax?
    —No, eso me lo acabo de inventar para impresionarte.
    —¿Y cómo me ves tú a mí?
    —Como un misterio.
    —Ése es el cumplido más raro que me han hecho nunca.
    —No es un cumplido. Es una amenaza.
    —¿Y eso?
    —Los misterios hay que resolverlos, averiguar qué esconden.
    —A lo mejor te decepcionas al ver lo que hay dentro.
    —A lo mejor me sorprendo. Y tú también."

    La Sombra del viento. Carlos Ruiz Zafón.

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  2. Vaya, hacia un buen rato que no me pasaba por tu blog. Veo que sigue siendo tan precioso como siempre. Me ha encantado esta entrada. Como todas las demas! Por cierto, he actualizado mi blog con un nuevo relato, tras un mes sin publicar nada... Pasate si quieres, seras bienvenida! Un beso.

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